Historia del programa Siembrevida
Los Comienzos
En el año 2004, luego del dictado de dos cursos Oikos consecutivos (2002 y 2003) en la región de Tucumán, Pluspetrol le propuso a Mainumbí la implementación de un nuevo proyecto que mantenga la impronta de la educación ambiental, pero que esta vez le sumara además un perfil productivo. Se realizó entonces un trabajo de campo para estudiar las características de la zona donde se desarrollaría (El Bracho y el Cevilar) y se diseñó el Programa Siembrevida. Capacitación para el desarrollo de emprendimientos productivos.
Se decidió hacer eje en las escuelas y se dictaron numerosas jornadas de capacitación docente que tuvieron como finalidad acercar la problemática de la huerta a la comunidad escolar. Así se logró el interés de docentes y alumnos y a través de ellos el acercamiento de sus familias, promoviendo el desarrollo de huertas / granjas naturales en los hogares. De esta manera se empezó a conformar el primer grupo de pequeños emprendedores.
Las primeras capacitaciones
Destinadas a este primer grupo se desarrollaron jornadas de capacitación tendientes a generar un mejor aprovechamiento de los recursos y una mayor productividad de las huertas. Como corolario de estas jornadas de capacitación, el Programa hizo entrega de semillas y herramientas para que los emprendedores tuvieran con qué trabajar. Luego destinó a un Ingeniero Agrónomo para que recorriera huerta por huerta, intensificando las capacitaciones y respondiendo a las preguntas puntuales de cada emprendedor. Con las huertas y las granjas en crecimiento, el Programa Siembrevida avanzó hacia la posibilidad de agregar valor a los productos que se obtienen de la tierra. Se realizaron numerosas jornadas de capacitación en producción de dulces y conservas que incluyeron conceptos fundamentales sobre higiene y seguridad alimenticia, en la que los miembros del programa aprendieron cómo elaborar productos naturales y artesanales utilizando lo que cultivaban en sus huertas.
La Feria
En el mes de noviembre de 2005, en la escuela Niño Argentino de la localidad de El Bracho, se realizó la primera feria de ventas del Programa. En la misma se comercializaron los excedentes de las huertas más grandes y los dulces y verduras en vinagre producidos por los emprendedores. Ante las expectativas despertadas por el éxito de la feria surgió la necesidad de crear una estructura que contenga a los emprendedores y que les permita ingresar al mercado formal cumpliendo con los requisitos de seguridad alimentaria que la ley exige.
La Cooperativa
En el 2006, los esfuerzos del Programa se volcaron hacia la capacitación en asociativismo, cooperativismo, administración, control de gestión y comercialización en el marco del llamado comercio justo – consumo responsable. Luego de sortear todas las dificultades propias de este tipo de tareas, finalmente el día 13 de octubre se celebró la Asamblea Constitutiva de la Cooperativa de Trabajo Agropecuaria El Bracho Limitada. Así, los dulces marca El Bracho producidos íntegramente por los emprendedores salieron al mercado, resumiendo en ellos años de esfuerzo y trabajo.
Salida al mercado

Contando con varias jornadas de capacitación en gestión comercial, y aprovechando la coyuntura de las vacaciones de invierno en Tucumán, la Cooperativa El Bracho hizo su primer experiencia en el mercado en julio de 2007. El Programa colaboró con los insumos necesarios para producir el primer stock de dulces importante en cantidad y variedad. De esta manera, los socios de la cooperativa salieron a recorrer los negocios de artículos regionales a los efectos de ofrecer los productos y comenzar a detectar nuevos clientes. Por otro lado, se logró conseguir un stand en la plaza aledaña a la Casa Histórica. Fue una experiencia valiosísima puesto que los socios de la cooperativa El Bracho tomaron sus propias decisiones y se manejaron con total autonomía. Asimismo hubo aciertos y errores sobre los cuales reflexionar y aprender. Hoy la cooperativa El Bracho, con el apoyo del Programa, sigue buscando incansablemente un lugar en el mercado, a través de vías alternativas, que le permita lograr cierta estabilidad laboral para sus socios.
La radio
En el año 2006 el Programa Siembrevida se acercó a la comunidad educativa de la escuela secundaria de San Andrés, donde funciona desde hace tiempo una radioemisora. En sus comienzos esta radio era un medio experimental y educativo que se desarrollaba dentro del aula y para la escuela, y que se sostenía gracias a la gigantesca buena voluntad de un equipo modesto de alumnos y docentes. Ante esta realidad, el Programa colaboró para hacer de la radio no sólo un medio de expresión espontánea y creativa, sino también una herramienta que se utilice como vehículo de la educación no formal, la orientación vocacional y que sirva como punto de apoyo al desarrollo de emprendimientos locales. Para ello se mejoró la infraestructura y se realizaron jornadas de capacitación sobre radios educativas orientadas a docentes y alumnos. Estas acciones formativas han permitido abrir el diálogo y brindar nuevos servicios: informaciones locales, comunicados escolares y notas de proyección social hoy se compatibilizan con la educación no formal, la orientación vocacional y laboral, la recreación, los espacios de deporte, cultura, economía doméstica, y con los logros y avances del Programa Siembrevida.
Podemos afirmar que, con el esfuerzo y trabajo conjunto del Programa y la comunidad, se ha logrado construir un espacio comunicacional que permite difundir los principales acontecimientos de la zona y otorga un espacio de expresión donde se puede opinar libremente.
Resultados
A modo de balance de estos cuatro años de trabajo podemos decir que estamos construyendo con la comunidad una fuente de trabajo sustentable de la cual se benefician directamente más de 20 familias. Asimismo se ha logrado crear, con el esfuerzo conjunto y la participación activa, una red de articulación interinstitucional en una zona caracterizada por la disgregación de sus habitantes.
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