
En el marco del Programa Nuestro Sueño, entre el 3 y el 6 de Julio pasado se realizaron en el comedor Piñen Piuqué –sede del programa en la ciudad de Neuquén– tres intensas jornadas de producción de dulce de rosa mosqueta. Nuestra capacitadora especializada en producción de dulces y conservas –Martha Tomé– viajó a los efectos de acompañar, aconsejar y coordinar los procesos de elaboración. Las actividades se dividieron en una primera jornada de formación en la manipulación de alimentos, y luego, sábado y domingo, dedicados enteramente a la elaboración de los dulces.
El resultado fue altamente auspicioso: participaron más de 15 mujeres, se logró una óptima calidad de dulces y además fue bueno el rendimiento de la fruta. El total arrojó 70 frascos medianos que han sido etiquetados y puestos a disposición para que la comunidad del comedor Piñén Piuqué se encargue de su colocación y promoción.
La importancia de esta tarea radica fundamentalmente en proporcionar opciones laborables sustentables a las mujeres del comedor, a la vez que alienta la posibilidad de elaborar productos autóctonos con un alto valor social.
Lombricario
Por otro lado, continúan las tareas en el predio. Debido a que se necesita más lugar para ampliar el lombricario (ver nota anterior), durante el mes de julio se liberó un espacio que se encontraba ocupado por las ramas procedentes de la primera limpieza, realizada el año pasado. Esta madera será empleada por la gente del barrio como leña. También se aprovechó esta tarea para sacar algunos escombros y demás residuos inorgánicos, producto de la construcción del salón y otros trabajos realizados. Confiamos que pronto este lugar tendrá las características deseadas y se podrá progresar con las obras necesarias para la implementación de un lombricario de mayores dimensiones. De esta manera seguimos avanzando para que el predio tenga cada vez más las características que el Programa Nuestro Sueño necesita, para ser la base de un proyecto social con grandes aspiraciones.
Cría de pollos
Finalmente, en cuanto a la cría de pollos, se mantiene la constante capacitación a cargo de Sebastián Águila con muy buenos resultados. La escuela Nuestra Señora de la Guardia entregó al Programa cuarenta pollitas ponedoras donadas por el INTA, que fueron recriadas por alumnos a los efectos de brindar mejor protección en el inicio, menor riesgo de bajas, y a su vez, experiencia en el aprendizaje. En unos meses más estarán en condiciones de poner un huevo por día durante por lo menos dos o tres años. No queremos dejar de destacar el trabajo de coordinación realizado desde la Escuela por el prof. Ariel Garralda.
El Programa Nuestro Sueño sigue avanzando en todos los aspectos de su compleja y multifacética estructura, que lo impulsa a enfrentar problemas de distinta índole (técnicos, económicos, sociales, políticos). No esquivar esta complejidad, abordarla e intentar otorgar respuestas a todas las demandas que se presentan, es sin dudas un desafío inmenso, pero el único camino hacia nuestro principal objetivo: el desarrollo sustentable.