
El día miércoles 13 de Agosto se realizó en la biblioteca popular “B. Mitre” de la localidad de Aldao (Santa Fe) una merienda para celebrar el cierre de las Jornadas “Aprender Haciendo: productos artesanales + valor social”. En una reunión amena y distendida se degustaron los dulces elaborados por las emprendedoras durante el curso y se hizo entrega de los certificados de asistencia. Estuvieron presentes por parte de Mainumbí: Sebastián Jarupkin, Verónica Toledo, Nadia Jarupkin y Guadalupe Checcucci (capacitadora de estas jornadas, en los aspectos de oficios). Por Fundación Coinag: Hugo Lentino; y por la “Biblioteca B. Mitre”: Valeria Ferrari y Lelia Tabarez. Sobre el final de la reunión se sumaron también algunos alumnos que salían de la escuela y aprovecharon para disfrutar de la merienda y los dulces.
Estas Jornadas, que fueron auspiciadas por Fundación Coinag y desarrolladas por la Cooperativa Mainumbí, tenían por objetivo que los participantes adquieran conocimientos teóricos y prácticos sobre la elaboración de dulces, a la vez que logren desarrollar actitudes emprendedoras y una visión de autogestión de empleo como alternativa viable y como fuente de recursos económicos sustentables.
En total participaron más de treinta mujer que siguieron con entusiasmo la propuesta de capacitarse en la fabricación de productos naturales no alterados con componentes artificiales. Durante el curso se reivindicó también la elaboración artesanal como rescate de viejas costumbres, que dotan de identidad propia a los productos.
A través de los diferentes encuentros se elaboraron dulces de uva, de zapallo, de naranja, de tomate, de manzana y de pera. Pero además, como la meta del proyecto incluía el perfil comercial, se desarrollaron etiquetas y sombreritos para “vestir” los frascos. Finalmente, se redactó y diseñó un volante para promocionar los dulces. En el mismo las mujeres rescatan el valor social que poseen los productos, fruto del trabajo conjunto, que les permitió construir un espacio, una experiencia y un momento en el que las individualidades se dejaron de lado para dar lugar al pensamiento de lo colectivo como horizonte y motor de las acciones.
El éxito de las Jornadas contó con el aporte imprescindible de un grupo de mujeres que se enfrentaron al desafío de compartir experiencias y vivencias, de aprender-haciendo, y de hacer convivir el trabajo con el buen clima y el aprendizaje. Nuestro agradecimiento final para ellas que, en definitiva, son las verdaderas artífices de este logro y para Fundación Coinag por promover estos espacios que son tan importantes en nuestros días.